Análisis Jurídico
Héctor Antonio Sánchez OlmedoEl presente ensayo tiene por objeto explicar, partiendo de un análisis histórico, el desarrollo de la cultura cívica ulterior desde la creación del Instituto Federal Electoral, (IFE), organismo que ha ejecutado desde 1991 programas en esta materia para cumplir con su atribución constitucional de promover la educación cívica para fortalecer la cultura política democrática del país.
La creación IFE en 1990 permitió contar con un nuevo órgano electoral en el que recayeron una serie de atribuciones de trascendencia constitucional, no sólo limitadas a la organización de los comicios. Entre dichas atribuciones se pueden identificar en el artículo 41 de la Constitución: la construcción del padrón electoral, los procesos para el registro de nuevos partidos políticos, la administración de las prerrogativas y la más crucial para efectos del presente ensayo, la promoción de la educación cívica.
En materia de educación cívica el periodo de 1991 al 2001, se caracterizó por la ausencia de una estrategia claramente definida para unificar la ejecución de los programas de educación cívica, por el contrario, se formó como un conjunto de actividades aisladas y planes orientados exclusivamente a la divulgación de la cultura democrática ⸺especialmente sobre los conocimientos, prácticas y valores de la democracia⸺, la historia de las instituciones políticas de México, los mecanismos de elección, así como una serie de mensajes acerca de la historia del país y los personajes que intervinieron en ella. INE (2017, p. 49).
Ahora bien, durante este periodo y pese a no existir una estrategia definida, se implementaron una serie de líneas de trabajo generales que sentaron las bases de programas posteriores: la primera línea fue la historia cívico-política, vinculada con la difusión de personajes y momentos de la historia de México, en este esfuerzo se editaron materiales impresos como folletos y carteles; en 1993 se incorporó la difusión de los valores y prácticas de la democracia como segunda línea de trabajo. Detallaremos ambas líneas.
Divulgación de la cultura democrática a ciudadanos
En esta línea de trabajo se elaboraron diversos materiales impresos, el primero con una orientación a un público más especializado, es decir enfocado a una población con cierta formación académica ⸺nivel medio y superior⸺, entre estas publicaciones, destaca la creación de los Cuadernos de Divulgación de la Cultura Democrática. El segundo, se dirigía al público en general, dentro de esta información se imprimieron polípticos y carteles, mismos que se convirtieron en instrumentos promocionales que representarían el estilo gráfico del Instituto. (IFE 2001, p. 11).
Acerca de los Cuadernos Rocha (2000, p. 65), menciona que esta serie editorial cumple una función más allá de difusión, ya que su intención es impulsar una cultura política de formación ciudadanía que garantice un sistema democrático estable. Tales cuadernillos se han convertido en un material bibliográfico que ha logrado trascender en el planteamiento de los planes y estrategias que se han implementado en materia de cultura cívica, y que hoy continúan vigentes, acumulando a la fecha en el que se elabora el presente trabajo, 45 títulos de reconocidos académicos mexicanos y extranjeros sobre temas relacionados con la democracia, la cultura política, los sistemas electorales, la ciudadanía y formas de gobierno.
Educación cívica en población infantil y juvenil
Las Jornadas Cívicas Infantiles y Juveniles se desarrollaron como un programa, elaborado y presentado en 1993 por la Dirección Ejecutiva de Capacitación Electoral y Educación Cívica (DCEYEC), el cual sería el antecesor de la Consulta Infantil y Juvenil, enfocada en los niveles de primaria y secundaria (IFE, 2001, p. 13).
En el nivel primaria, el objetivo fue que las y los niños, adquirieran conciencia sobre la relevancia de los valores cívicos y la cultura democrática, con el afán de que el éstos les permitieran actuar en la vida diaria de manera consciente. Para el grado de secundaria, se explica que el objetivo radicó en enfatizar la importancia del desarrollo de la capacidad crítica para la elección de opciones favorecedoras de su integración en los grupos sociales (IFE, 2001, p. 10).
El Instituto buscó que el modelo pedagógico de las Jornadas Cívicas Infantiles y Juveniles, tuviera la aprobación formal por parte de la SEP, misma que se dilató, sin embargo, a la par de la búsqueda de este registro, se elaboraron diversos materiales didácticos que fueron propuestos por la SEP como los carteles del programa de Efemérides Nacionales y el Glosario Electoral Básico, ambos robustecieron las Jornadas Cívicas.
Para 1997 la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), realizó una investigación para evaluar el cumplimiento de las Jornadas Cívicas, en dicho estudio se identificaron ciertas fragilidades: una deficiencia en el desarrollo del marco conceptual y en la metodología aplicada, la carencia de mayores recursos didácticos así como la debilidad en la capacitación y formación de los asesores. Las conclusiones principales para resolver estas deficiencias se centraron en la necesidad de contar con profesores y pedagogos que atendieran la materialización de los trabajos de las Jornadas, así como el fortalecimiento de los perfiles de las vocalías de capacitación electoral y educación cívica (IFE, 2001, p. 14).
Las Jornadas Cívicas, representaron uno de los programas insignia del IFE, ya que permitieron difundir los valores democráticos en los niveles de educación básica, pese a que la ejecución de la atribución en materia de cultura cívica del Instituto era nueva, existió un interés por realizar convenios con universidades e instancias que permitiesen un mejor desarrollo.
Información y servicios bibliográficos
En 1991 la Dirección Ejecutiva de Capacitación Electoral y Educación Cívica, creó la biblioteca central del Instituto con el objetivo de apoyar las labores de investigación, difusión y extensión de la cultura democrática de los usuarios, proporcionando un ambiente adecuado para un óptimo trabajo de consulta, investigación y estudio (IFE, 1991, p. 4). A nivel subdelegacional se buscó impulsar bibliotecas en las Juntas Distritales Ejecutivas de cada uno de los 300 distritos del país, proyecto que no fue materializado en su totalidad.
Con los años, el acervo bibliográfico a nivel central se incrementó, generando una vasta biblioteca, si bien puede reconocerse como una acción de fomento al desarrollo de la cultura cívica, también es necesario precisar que ésta se encuentra ubicada en la capital del país, lo que dificulta la consulta de los ciudadanos de otras entidades federativas.
Promoción del voto y otras actividades cívicas
Las campañas de difusión del voto comenzaron entre 1991 y 1994, fueron realizadas por la Coordinación Nacional de Comunicación Social y la DCEYEC, esta última colaboró en la preparación de materiales gráficos sobre valores democráticos, así como la producción de los guiones que fueron utilizados en los medios audiovisuales a través de los convenios que se establecieron con la Cámara Nacional de Industria de la Radio y Televisión (CIRT).
Además de la promoción en medios audiovisuales, el IFE diseñó materiales pedagógicos adaptados a juegos tradicionales mexicanos, los cuales acercaron a las infancias a los conceptos relacionados con la democracia de una forma simple y creativa a través de juegos de Memorama, Serpientes y Escaleras, Lotería, Ruta Democrática, Sopa de letras, Laberinto Democrático y Crucigrama, entre otros. En cuanto a tareas editoriales dirigidas a público infantil se localizan: Conociendo a la Democracia, Horizonte Ciudadano, Apuntes de Cultura Democrática, Cuentos de los Derechos de la Niñez y la serie Árbol de Cuentos, este último se caracterizó por su traducción en diferentes lenguas indígenas.
Así también el IFE colaboró con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) organizando las elecciones infantiles de 1997, lo que más tarde daría lugar al Parlamento de las Niñas y los Niños organizado por el Senado de la República y la Cámara de Diputados.
Conclusiones
Se puede concluir sobre esta primera etapa, que el IFE dio los primeros pasos para cumplir con el mandato constitucional de promover la cultura cívica, cabe mencionar que pesar de que estas acciones no contaron con ejes rectores o indicadores claros para determinar el impacto cuantitativo y cualitativo, fueron los cimientos para establecer las primeras líneas de acción que darían forma a los futuros programas de educación cívica. Asimismo, las nuevas facultades del órgano electoral, ya no sólo se limitaban a cuestiones procedimentales, por el contrario, constituyeron un enfoque para intervenir en la cultura política de México y con ello buscar el fortalecimiento de la democracia desde una visión maximalista, la formación ciudadana.

Héctor Antonio Sánchez Olmedo
Miembro de la Sociedad Mexicana de Estudios Electorales, egresado de la Licenciatura en Administración Pública y Ciencias Políticas de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y maestro en Ciencias Políticas por la misma institución. Ganador del segundo lugar nacional del Concurso de Tesis 2020, realizado por la Academia Mexicana de Ciencias Políticas (AMECIP). Sus líneas de investigación se inscriben en el estudio de la ciencia política, democratización y procesos de reforma de Estado. Actualmente colabora en el INE en el Distrito 10 con sede en Villaflores, Chiapas.