25 Aniversario
Luis Fernando Landeros OrtizDespués de un poco más de tres años de haber dejado de laborar en el Instituto Estatal Electoral, la sensación de cercanía y el sentimiento de pertenencia a dicha Institución permanece tal y como si siguiera formando parte activa de la misma; esa percepción pudiera explicarse por los 16 años que como funcionario electoral dediqué a la Institución en mi vida profesional, por lo que tuve el privilegio de presenciar el desarrollo y la madurez de una institución que hoy es, sin duda, un ejemplo de profesionalismo, probidad, honradez y, sobre todo, compromiso con sus fines y objetivos.
Fue en el lejano 2006, que como Jefe de Departamento de Estudios y Proyectos de la Dirección Jurídica, conocí un Instituto que si bien se encontraba ubicado en el mismo lugar, era muy distinto. Para empezar, los integrantes del Consejo General eran renovados en su totalidad cada cuatro años por el Congreso del Estado; la colaboración y la relación con la autoridad electoral nacional (el otrora Instituto Federal Electoral), se limitaba a celebrar cada tres años, un convenio de colaboración con el Registro Federal de Electores, para utilizar el listado nominal el día de la jornada electoral correspondiente, así, aspectos como la fiscalización de los recursos, la capacitación, la asistencia electoral o la distritación electoral, por mencionar algunos ejemplos, corrían exclusivamente a cargo de la propia Institución Estatal. De esta manera, después de pasar por una convocatoria, el Consejo General me designó como Director Jurídico en 2008, y un par de años después, el Congreso del Estado de designó Consejero Electoral, con una conformación de cinco integrantes únicamente. A lo largo de esos años, la principal característica que percibí del Instituto, fue el enorme compañerismo, la convicción de servicio y la calidad humana de sus integrantes; ese añejo y sobreusado término de familia electoral es completamente adecuado para quienes tienen la fortuna de brindar sus servicios en el Instituto Estatal Electoral.
Hasta esa fecha, y después de participar en la organización de dos procesos electorales (2006/2007 y 2009/2010) como funcionario electoral, las cuentas rendidas por el Instituto habían sido positivas para el desarrollo y la consolidación de la vida democrática del Estado.
En el año 2015, el Instituto Estatal Electoral enfrentaba el mayor reto institucional hasta ese momento, con una nueva integración del Consejo General –conmigo a la cabeza–, con la organización del último proceso electoral en que se renovarían la totalidad de cargos estatales en el marco de la puesta en marcha de la reforma electoral 2014, con un marco jurídico novedoso, cuya característica principal era la armonización y la coordinación de los trabajos institucionales con el naciente Instituto Nacional Electoral, compartir responsabilidades e incluso modificar la arquitectura interna amalgamando un Sistema Nacional Electoral, cuyo antecedente en la práctica era únicamente el proceso electoral concurrente cuya jornada electoral había sido apenas unos meses antes, por lo que a partir de esa fecha, la comunicación, los procesos y los tramos de responsabilidad no solo se diseñaban internamente sino que ahora debían de comunicarse, consensuarse y acoplarse con los de la autoridad nacional en los inéditos convenios de colaboración y sus distintos anexos tanto técnicos como financieros.
Así, durante las 254 sesiones de Consejo General que dirigí, y un sinfín de reuniones de trabajo tanto con autoridades del Instituto Nacional Electoral como con partidos políticos y autoridades de los tres niveles de gobierno, se pusieron a prueba las capacidades y el esfuerzo institucional, para echar a andar figuras inéditas en ese momento para nuestro Estado, como la existencia de las candidaturas Independientes y la introducción del voto de los hidrocálidos residentes en el extranjero en el proceso electoral 2015-2016, la propuesta para el reconocimiento y la creación legal de los capacitadores-asistentes electorales locales en el proceso electoral 2017-2018, o bien, la sobrecarga de actividad electoral con la celebración de procesos atípicos como los celebrados en 2018, 2019 y 2022, en los cuales únicamente renovamos diputaciones, municipios y gubernatura, respectivamente; prácticamente, el Instituto organizó procesos electorales de manera continua, en total cinco procesos electorales en siete años, en los cuales la característica principal fue la consolidación de los trabajos, los sistemas y los procesos internos que implican la administración electoral.
Como resultado de lo anterior, hemos sido testigos de la madurez y la consolidación de los procesos internos, de una profesionalización del funcionariado, una transparencia en el manejo de la información y, sobre todo, un prestigio y un reconocimiento evidente por parte de los distintos actores políticos; la mesa del Consejo General se ha constituido en un espacio de diálogo democrático, mismo que todas las fuerzas políticas reconocen como el adecuado para manifestar y ejercer con responsabilidad su derecho a manifestar su beneplácito u oposición con cualquier temática que se ponga a consideración.
En suma, estoy orgulloso de haber formado parte de la historia de esta noble Institución, confiado en que, ante los próximos y evidentes desafíos, la Institución está preparada y lista para afrontarlos, continuando, siendo un ejemplo claro de su conveniencia e importancia en la construcción de la democracia en la entidad y, por ende, contribuyendo activamente en el fortalecimiento del Sistema Nacional Electoral, con hechos tangibles y con resultados evidentes. Larga y próspera vida para mi muy querido Instituto Estatal Electoral.

Luis Fernando Landeros Ortiz
Formación Académica: Licenciado en Derecho (Universidad Panamericana) Maestría en Derecho (Universidad Panamericana) Maestría en Derecho Electoral (TEPJF) Diplomados: Gobernanza Democrática (CIDE) Experiencia Profesional: Ha ocupado diversos puestos en el Instituto Estatal Electoral del Estado de Aguascalientes: Jefe del Departamento de Estudios y Proyectos Director Jurídico (2007-2010) Consejero Electoral (2010-2015) Presidente del Consejo General del Instituto Estatal Electoral del Estado de Aguascalientes (2015-2022) Actualmente: Analista Político electoral en diversos medios de comunicación Titular del Seminario de Derecho Electoral de la Facultad de Derecho de la UP campus Aguascalientes Socio en la Consultoría Strategia Electoral A.C.